Nos sentimos muy agradecidos de parte de Jehová
por el privilegio tan hermoso de haber ser elegidos por El para trabajar en Su obra. Durantes varios años nos
hemos desempeñado en diversos ministerios para la edificación del cuerpo de Cristo.
En agosto del 2005 respondimos positivamente al llamado pastoral. Para esta tarea tan especial, dependemos
plenamente de la misericordia de Dios y la guianza de su Espíritu Santo.
Nuestro deseo
es de agradar a Dios en todo lo que hagamos. Deseamos ser buenos representantes de Cristo a través de nuestro
ministerio y nuestro diario vivir.